lunes, 18 de febrero de 2008

Estela azul



Azul soy como el mar, aunque no se si por mucho tiempo pues este verano están pasando cosas extrañas. Al comienzo sufrimos una masiva invasión de medusas, luego me encontré por un tiempo perdido entre las emanaciones de una depuradora, y para colmo almorcé unos berberechos infectados por la marea roja. Buscando aguas calmas traté de arrimarme al reparo de la costa pero un ejército de bañistas contaminantes untados con grasas y cremas apestosas me hicieron desistir. Nadé entonces hacia mar adentro donde los barcos y buques con pérdidas de aceite o combustible, me obligaron a descender a las profundidades, reino de las bolsas de nylon y basuras de todo tipo.
En esas idas y vueltas andaba cuando conocí a Estela, una grácil sardina de líneas curvas color plateado y una simpatía tan fuera de lo común, que no pudimos dejar de trabar una amistad inusualmente cálida. La llevé a recorrer distintas calas y botes hundidos que yo conocía de mis andanzas por los fondos marinos. Sus ojos muy abiertos demostraban el asombro que mis enseñanzas le provocaban, independizándonos de a poco de nuestro cardumen y siendo normal vernos juntos en las playas despejadas de turistas en las que iniciamos un romance entre algas cómplices y curiosos caracoles. La alta temperatura del agua nos volvió a alejar de la costa transitando corrientes más frías y profundas frecuentadas por amenazantes pesqueros. Una mañana, luego del paso de un estruendoso navío arrastrando una red violadora y turbulenta, la dejé de ver. Tras una agitada búsqueda por el fondo revuelto la encontré magullada entre unos corales y una lata oxidada en cuya tapa aparecía el retrato de ex compañeras sonrientes aunque comprimidas y artificialmente ordenadas.
Afortunadamente los turistas comienzan a irse, la temperatura a descender y los pesqueros no son tan insistentes. El invierno es mas solitario y casi tendremos el mar translúcido para nosotros, para surcarlo fugaces, como una estela zigzagueante, una estela azul.

3 comentarios:

Aprendiza de risas dijo...

Leerte me ha hecho acordarme del Meditarráneo, este mar tan nuestro y tan sucio, en el que me baño cada año y no entiendo cómo lo hago.

Besos y risas,

PD: Recuerdos para India

Anónimo dijo...

Una sardina solitaria, surcando los mares fuera de su banco, eso no se ve todos los días. Eres un azul muy afortunado.

Ruffus dijo...

Ya dije al principio que estaban pasando cosas extrañas. Salutti.