sábado, 1 de marzo de 2008

Volver

Hay en mi ciudad un millón y medio de personas que se mezclan bajo la lluvia. Sin embargo salgo a la puerta y no tarda en pasar alguien que me conoce y afectuosamente me saluda: ¿Qué tal Ruffus, como va? en la lengua nativa claro.
Es grato tener un lugar donde volver, tal vez no para volver, sino solo para saber que ahí te espera.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Ruffus tiene que ser una persona muyyyyy conocida!
Mi ciudad es súper pequeña y cuando nube sale, algunas veces y por casualidad, encuentra a alguien que la conoce; pero nube no se preocupa, nube saluda al día,a los pájaros, al sol y sobre todo, de lejos, al mar.

Aprendiza de risas dijo...

Es un bien muy preciado, éste de ser saludado por tus gentes.
Hace unos días viajé a Madrid y me llamó la atención el cruzarte a diario con miles de personas que ni siquiera te miran a los ojos... amén de no saludarte, of course...
...y me dio mucha pena.
Besos,

PARA INDIA: Mis pensamientos positivos para ti, mi niña. Entré en el blog de Manda y de seguido en el tuyo y vi tu penar...
Besos de ánimo y para arriba.
;)

PD: Ruffus: Espero que no te sepa mal que use tu espacio para comunicarme con India. De lo contrario, avísame, ¿ok?

Anónimo dijo...

¿Lluvia? Daría lo que fuera por presenciar un buen chaparrón... es la segunda vez en un mes que alguien, desde la Argentina, me habla de lluvia. Entonces: ¿la sequía sólo afecta a esta partecita del mediterraneo? Qué pinche mala suerte...
Para acabar de rematar el ambiente sucio y contaminado propio de la sequía (y la harinera) mi marido me está machacando con el puto debate entre Rajoy y Zapatero. Te lo perdiste, Ruffus, hoy va la segunda parte de un absurdo partido de fútbol: incluso han sentado a los candidatos en el lado contrario respecto donde se sentaron en la primera parte. La periodista que "modera" no llega ni a linier. No hace NADA. Y encima, un cara a cara a pesar de los muchos otros candidatos. Arg! Ah! Barcelona se llenó hoy de Celtics.
Madame Mô

Anónimo dijo...

Madame Mô! No llegan hasta aquí los suaves ecos de sus pisadas. Posiblemente la lluvia que lo cubre todo me impida oir su caminar. Posiblemente algún día cese el aguacero y vuelva a oir su grácil andar. Tal vez ese día no haya más fútiles debates y la sequía catalana solo sea un recuerdo más.
(Aquí nadie sabe que algunos catalanes miran a los escoceses con envidia).

Mandarina azul dijo...

Y también es grato saber que te esperan en el lugar al que vuelves.
Bienvenido de nuevo, Ruffus.
:)